|
12-05-2010 |
El Seminario “Expo NEAT” organizado por la Embajada de Suiza en Santiago de Chile el 6 de mayo, tuvo como objetivos mostrar, por un lado las características de la construcción del túnel ferroviario “San Gotardo”, el más largo del mundo -57 Km-, que unirá el norte y sur de Europa; y por otro el de informar a empresarios y autoridades de Suiza las características del Corredor Biocéanico Aconcagua, que incluye el túnel ferroviario a baja altura.
De esta manera, se dieron a conocer las oportunidades de negocios que presenta la obra, que unirá a la localidad de Valparaíso en Chile con Mendoza, Argentina.
El jefe de Negocios de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Roberto Salinas, destacó que el Biocéanico Aconcagua “está consolidándose por su propia envergadura en referencia a otros pasos cordilleranos”.
En este marco, el gerente del la Corporación América (encargada del proyecto), Nicolás Posse, destacó en su exposición que esta vía, que pasará por las principales ciudades y centros productivos y comerciales de ambos países, cubrirá un 50% de su población y el 52% del PBI.
También precisó que su área de influencia alcanzará a Uruguay y al sur de Brasil, potenciando la integración física y comercial del Cono Sur de América y su conexión a las economías del Asía Pacífico.
La Asociación Argentina de Logística Empresaria (Arlog) realizó el martes pasado en Buenos Aires una jornada de análisis del proyecto del Corredor Bioceánico Central, que prevé reformular el eje logístico de la región con la mira puesta en el océano Pacífico.
Desde la suspensión del proceso licitatorio, a fines de 2007, surgieron nuevos actores interesados en el tema, como China y la India, aparte de los países del Mercosur. También empezaron a competir otras provincias, como la de San Juan, por sobre las iniciativas que colocan el paso en la provincia de Mendoza. Arlog convocó a Nicolás Posse, director del proyecto de la Corporación América, quien expuso ante la presencia de 85 asistentes al encuerntro la iniciativa del grupo, cuyo costo llegaba a los 3 mil millones de dólaeres, muy por encima de los casi 400 millones que presupuestaba el gobierno chileno en sus conversaciones con las autoridades argentinas. El costo mayor del proyecto de la Corporación América – que tiene puertos, terminales de carga y aeropuertos en cuatro países de Sudamérica- obedece a una reformulación del sistema ferroviario.
Nicolás Posse explicó que la obra implica la creación de un cruce ferroviario en la Cordillera de los Andes, que unirá las localidades de Luján de Cuyo, en Mendoza, con Los Andes, en la V región de Chile. El proyecto incluye un nuevo túnel de baja altura, idea basada en el análisis del nuevo mapa de la economía mundial y la conclusión de hallar una solución de largo plazo para la comunicación interoceánica.
La solución superadora para el transporte de cargas entre el Atlántico y el Pacífic es un corredor para el intercambio del Mercosur con la región y con el resto del mundo, en especial con China e India, los dos grandes protagonistas que se incorporan al comercio mundial. Para lograr el paso hacia Chile se identificaron dos requisitos o pilares fundamentales. El primero, la unificación de la trocha ancha, que de acuerdo con Posse, es una ventaja inigualable que elimina la necesidad del trasbordo de mercaderías, y por consiguiente, reduce costos y tiempos. En segundo lugar, esa condición permite la puesta en práctica de un sistema abierto, es decir que permita que un mismo tren parta de Buenos Aires y llegue a un puerto chileno, y viceversa. Según Posse, la única manera de conseguirlo es con un túnel a baja altura.
El paso Cristo Redentor en Mendoza es el de mayor importancia respecto de todos los pasos terrestres existentes entre la Argentina y Chile, pese a estar cerrado por nieve entre 45 y 60 días al año. Por el contrario, de acuerdo con Posse, el Corredor Bioceánico podrá operar las 24 horas los 365 días del año.
|