Región Centro

¿Por qué cambiar si soy exitoso?

Sección
Opinión
Fecha
30 de mayo de 2018

Julio Batista *

Decía Tzun Su, Señor de la Estrategia… “sólo los muertos han visto el final de la guerra”.

Aunque parezca un contrasentido, aunque tampoco se trata de una lucha, ya no hay tiempo para treguas.

Combatir los cambios significa darse la oportunidad de perder, adaptarse a ellos significa estar llegando tarde. Es más rentable ser un agente del cambio, lo que representa evolucionar, crecer, desarrollarse.

¿Estamos percibiendo lo que sucede en nuestro entorno?

Mercado Libre vale más que YPF Steve Jobs inmigrante hijo de una pareja de sirios y jordanos, creó una empresa que renta más que el PBI de Siria y Jordania juntas.

Mucho se habla de cambio… ¿qué cambiar, cuándo, cómo, cuánto?

Cambiar por el cambio mismo no tiene sentido, los cambios necesarios son aquellos que se imponen, con visión de anticipación, desde los resultados que las novedades macro, que generan efectos en nuestro micro clima de mercado.

Aquí van siete interesantes reflexiones sobre qué, cómo, cuándo y cuánto cambiar.

1. La primera razón para estar atentos a innovar, es que solo contabilizamos el éxito en honores y dinero. La gestión de una empresa compromete la creación de un futuro deseable, considerar el bienestar presente, sin enfocar una proyección anticipa el advenimiento de una crisis en el mediano plazo.

2. La segunda observación es que no percibimos el resto de las oportunidades. El bienestar de momentos auspiciosos crea una atmósfera placentera, casi una ensoñación aletargante que mantiene a la empresa en un nivel de conservación que resta cuotas de atrevimiento para salir a la búsqueda de opciones.

3. El tercer motor al cambio es que corremos el riesgo de darnos cuenta tarde de todo lo que perdimos. Sin duda que lo que una empresa pierde no es lo que eventualmente pueda quedar en rojo en nuestros balances, sino todo aquello que no facturamos por no haber gestionado de una manera más asertiva.

Hoy los responsables del negocio ponen en cada decisión un 100 % de esperanzas y con toda seguridad - según la Ley Pareto - sufrirá un 20 % de errores, concéntrese en su 80 % de aciertos, relájese y planifique. Planificar es la oportunidad para corregir y no para fracasar,

4. No reconocemos que muchos de los aciertos de hoy son nuestros grandes problemas de mañana. (¿20 %? Otra vez la implacable Ley Pareto) Todos sabemos que pensamos, lo que no sabemos es cómo lo pensamos… vale decir si tenemos clara consciencia de que lo que pensamos nos acerca a los resultados que queremos. Insito en planificar las innovaciones porque nos permiten controlar y manejar potenciales errores. Cuando planificamos creamos valor y ganar en rentabilidad hoy es posicionarnos a futuro de manera consolidada.

5. Es mejor ser agentes de cambio que hijo de las circunstancias. ¿Qué se tiene que seguir haciendo – pensando – para mantener los actuales problemas? Hoy las empresas son consideradas SISTEMAS COMPLEJOS ADAPTATIVOS, se responde a los cambios en el entorno, tendiendo a la permanente transformación estructural. El enfoque evolutivo debe estar siempre en la optimización de la interacción y no en las acciones de las partes tomadas por separado. Vivimos en un mundo de sistemas y una empresa es un sistema, no podemos pretender entenderla con simples modelos de relación causa-efecto. Sin embargo, caemos una y otra vez en la misma trampa. Este es el estímulo para cambiar, repensar la empresa para dejar de ser contestatarios a la problemática del mercado.

Ser hijo de las circunstancias es cuando es la competencia la que toma la iniciativa y nos convierte en contestatarios y/o perdedores.

6. Muchas empresas aún no han reaccionado y están dando ventajas.

Esta es una muy buena razón para orientarse a los cambios. Cuando se repiensa el negocio y se crea un equipo de cambio, el enfoque en acciones rentabiliazantes hace que se deje de obrar por impulsos o bajo presión, concretando los mejores intereses de la empresa. Esta visión objetiva hace que se detecten oportunidades antes que otros competidores, lo que resulta en más crecimiento y desarrollo.

7. Es el mercado el que nos invita a los cambios. Hoy mismo podemos ver como ante una anunciada e incipiente crisis cambió la demanda, cambió la oferta, cambió la manera de gestionar…

¿Qué cambios tendrá que hacer la empresa para capitalizar la situación en lugar de sufrirla? Todos aquellos que me permitan mantener mi equipo de trabajo unido, fidelizar los clientes y sostener los índices de rentabilidad, vale decir modificar el actual modelo de gestión.

¿Cómo? Profesionalizando la toma de decisiones, racionalizando costos.

¿Cuándo? Es una evolución constante que se ajusta todo el tiempo, acompañando los cambios del mercado.

¿Cuánto? En la medida que el Cuadro de Mando Integral gestionado en la profesionalización de la toma de decisiones aconseje prudente.

Recuerde, no es lo mismo tener veinte años de experiencia, que un año de experiencia repetido durante veinte años. Lo primero es evolución, crecimiento, desarrollo; lo segundo es tan solo repetición, más de lo mismo aunque el entorno haya innovado.

* j.batista.asoc@gmail.com

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